Vestidos Icónicos

Existen vestidos que han cambiado completamente el significado de la palabra Moda, porque muchas veces quizás sin buscarlo, sus creadores han transformado las siluetas, los estilos, diseñando nuevas formas de vestirnos y de mirar la indumentaria.

Para iniciar lo haremos en el maravilloso vestido Mondrian :

En 1965, cuando diseñó este vestido, Saint Laurent estaba al comienzo de su carrera. Decidió aplicar el neoplasticismo de Mondrian a un diseño minimalista típico de su época. 

No era la primera vez que la Moda recurría a Mondrian, pero este diseñador fue más allá y lo convirtió en un símbolo del cruce entre el Arte y la Moda.

Piet Mondrian fue un destacado pintor neerlandés miembro de “De Stijl” y fundador del neoplasticismo que evolucionó desde el naturalismo hasta la abstracción con su emblemática obra Foto: Pinterest

 ¿Cómo lo logró? Muy sencillo no se limitó a copiar la composición de Mondrian en una tela que luego cortaría. Esta pieza que parece tan sencilla no lo es.

En primer lugar vestido Mondrian es una pieza de Alta Costura elaborada en tejido de punto teñido en tres colores primarios diferentes que luego se montarían de tal manera que las costuras no quedaban a la vista. Exige una técnica exquisita y un conocimiento del medio extremo, para poder realizarlo.

Las formas geométricas de la obra de Mondrian se acomodan perfectamente al corte del vestido y a la silueta femenina creando una ilusión de proporción y dinamismo en el diseño de esta prenda Foto: Pinterest

El segundo rasgo que destaca a este vestido tipo tótem tiene que ver con el corte. Esta pieza sin mangas, recta y sin corte en la cadera anunciaba el futuro. Aunque era un tipo de silueta común en los 60s normalmente se usaba como lienzo para añadir adornos: en este caso el corte lo es todo. 

Era una construcción modernista. Pero pese a la complejidad técnica el vestido no olvida lo que es: una prenda de vestir. El Mondrian funciona a favor del cuerpo, no de manera independiente. Sacudiendo al mundo de la Moda porque, aunque usaba el Arte en su beneficio, no dejaba de ser Moda.

Con esta pieza Saint Laurent demostró que la Alta Costura no requería plumas ni bordados para serlo. Y que la moda con el arte podían crear piezas increíbles y funcionales.

El Mondrian Dress también fue pionero en usar colores primarios en el seno de una casa de costura francesa. El modisto ya había experimentado con ellos cuando estaba en Dior, pero hasta que no fue dueño de su marca no lo llevó al extremo. 

Su consagración llegó con la portada de Vogue Paris en Septiembre de 1965 y por sus muchas copias e imitaciones, todos los que se veían por las calles eran falsos, porque se cosieron solo ocho piezas que están en los museos más importantes del mundo y en colecciones privadas.

 

A pesar de la poca cantidad de modelos realizados del Mondrian Dress se convirtió en uno de los trabajos más emblemáticos de YSL

El siguiente es el “Traje Bar” que seguramente el más famoso en la historia de la moda, y uno de los más fotografiados.  Y lo es, por diversas circunstancias que lo convirtieron en símbolo de una ruptura en la evolución de la manera de vestir.

Pero, además, el Traje Bar fue en su época un escándalo, y su imagen dió la vuelta al mundo como expresión de indignación ante la osadía que un desconocido diseñador, llamado Christian Dior, había cometido, sin tener en cuenta las penurias económicas que atravesaban sus conciudadanos y las restricciones de tejido que imperaban en la Francia de posguerra.

La II Guerra Mundial había impuesto una moda funcional y triste a base de colores oscuros, tejidos baratos, faldas por la rodilla con hombros masculinos, zapatos de plataforma y, como única satisfacción, desmesurados sombreros con insólitos adornos, basado en una estética de mujer militar.

Debido a los racionamientos textiles impuestos durante la II Guerra Mundial la moda cambia drásticamente tomando líneas simples con siluetas ajustadas para rendir las telas, el único incentivo era llevar el labial en color “Red Victory” que se convirtió en el favorito de las mujeres

El acierto de Dior fue ofrecer a las mujeres la posibilidad de vestir como si la pesadilla de la guerra no hubiera sucedido. Lo que proponía el New Look era volver a vestir a las mujeres como lo habían hecho sus madres, antes de que dos conflictos horrendos estuvieran a punto de acabar con todos los sueños. Paradójicamente, Dior estaba renovando la moda, pero mirando al pasado.

El Traje Bar se convirtió en el símbolo del conocido New Look regresándole a Paris la atención del mundo entero como capital de la moda

La chaqueta es de shantung en color natural y por dentro lleva entretelas de crin, para darle rigidez, y ballenas para despegarla de las caderas. En contraste, la falda plisada es negra. Está confeccionada en crêpe de lana, lleva enaguas de tul para darle volumen y está elaborada con una escandalosa, para la época, cantidad de tela. El modelo se completaba con largos guantes de cuero, zapatos de salón, muy ligeros, con tacón de aguja, y un sombrero de insólitas proporciones. Con esta nueva figura del glamour quedaba definido el patrón de la moda de los años 50.

Este traje fue el inicio para que este diseñador en sólo 10 años y 22 colecciones, convirtiera su nombre y el de su casa de costura en leyenda.

Y por último tenemos uno de los vestidos más recordados del cine el cual tuvimos la oportunidad de ver en una exposición y verdaderamente nos hace soñar, es el encantador vestido negro de Desayuno en Tiffany’s creado por Hubert Givenchy.

Lo primero que viene a nuestra mente al escuchar el nombre de Audrey Hepburn es la escena de esta película cuando sale enfundada en un sencillo pero hermoso vestido negro, con el cabello recogido llevando una tiara, gafas de sol, perlas y largos guantes mientras da unos mordiscos a su croissant y se queda transportada viendo la vitrina de Tiffany’s en Nueva York .

La película Desayuno en Tiffany’s está basada en la novela del mismo nombre escrita por Truman Capote y trata sobre la vida de Holly Golightly (interpretada por Audrey) una pícara caza fortunas que logra colarse en la alta sociedad de NY a pesar de su austero pasado del que trata de huir a toda costa

La prenda fue diseñada por Givenchy y es una joya de la Alta Costura y la filmografía del siglo XX, este vestido negro tan idolatrado fue elegido por la propia Audrey que lo vió en un desfile del diseñador, le encantó tanto que lo quiso tal cual para la película.

Es un vestido en la línea de los clásicos trajes negros de noche, que Chanel en los años 30s había puesto de moda con el llamado “pequeño vestido negro” , pero con la diferencia de que estos eran cortos, por debajo de la rodilla, mientras que Givenchy opta por el largo hasta los pies.

Audrey Hepburn y Hubert Givenchy estuvieron unidos por una gran amistad hasta la muerte de la actriz. Esta inició en 1953 cuando buscaba vestuario para su película Sabrina y desde ese entonces el diseñador la tomó como su musa vistiéndola para los momentos más importantes de su carrera y de su vida.

Este vestido de noche está elaborado en satén negro azabache. Su falda tubo es larga y tiene una abertura lateral. En la cintura lleva pequeñas pinzas para acentuar las caderas proporcionando una silueta más femenina.

El cuerpo del vestido aparece cerrado en el delantero y abierto en la espalda, con un corte que deja al aire los omóplatos y luego se cierra con una pieza semicircular, que le da ese toque tan especial. En la película Desayuno en Tiffany’s, Audrey Hepburn lleva con este vestido un chal de seda blanco y un maxi collar de perlas, que complementan este característico look.

Por su sencillez y elegancia este vestido traspasó las fronteras, en una época en la que revolucionó la silueta de la mujer, convirtiéndola más sobria y estilizada pero sobre todo elegante.

De este vestido se hicieron 3 réplicas idénticas la primera está en posesión de hijo del Audrey, la segunda lo donó el Givenchy al Museo del Traje en Madrid y la tercera fue subastada por Christie’s el 5 de diciembre de 2006, llegando a la cantidad de 607.720 euros, el precio más alto jamás alcanzado en subasta por una prenda cinematográfica ganando la puja el consorcio dueño actual de la marca y el dinero fue destinado a las obras benéficas que apoyó en vida esta maravillosa actriz.

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